Castilla perseguida y silenciada.

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Escuchaba esta mañana temprano el programa Sencillamente Radio, que magistralmente conduce Eduardo García Serrano en Radio Intercontinental. El tema de debate de hoy se centraba en la prohibición de la Lengua Castellana en las aulas escolares y universitarias de Cataluña perpetrada por el Gobierno Catalán, saltándose así lo que en relación a esto dictamina la Constitución Española de 1978. Cada oyente ha dado su veredicto con más o menos acierto, pero me ha parecido muy llamativo que ninguno de ellos haya entrado en un tema doloroso para aquellos que seguimos siendo y sintiendonos castellanos a la par que españoles.

La Constitución Española de 1978 establecia en su artículo 143.1 lo siguiente: “En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica podrán acceder a su autogobierno y constituirse en Comunidades Autónomas con arreglo a lo previsto en este Título y en los respectivos Estatutos”. En base a esto las autonomías castellanas son todas inconstitucionales, son ilegales, son un fraude de ley porque, y en esto insistiré hasta que me muera, Madrid por poner un ejemplo, no tiene Historia ni cultura diferenciada de Burgos, Toledo, Valladolid o Guadalajara y por tanto, no ha lugar a que estas y otras provincias castellanas estén separadas administrativamente. A esto habría que añadirle que ninguna comunidad castellana ha votado jamás su estatuto de autonomía mediante referéndum popular, algo que sí se les permitió a vascos, catalanes, gallegos y andaluces.

Esto viene a colación de lo anterior. ¿Porqué se persigue a la Lengua Castellana, que también es la Lengua común de España, en Cataluña, en el País Vasco, en Baleares o en Galicia?. Simplemente porque nadie la defiende desde el propio Estado y porque la identidad histórica, política y geográfica que es Castilla permanece maniatada, dividida, silenciada y ultrajada, tal cual la querian y la han querido siempre los separatistas y los separadores. España sin Castilla es una nación sin vertebrar, sin columna, sin andamiaje y yo diría que sin alma. Por cierto que es más que notorio que esos del trapito morado y que se hacen llamar “castellanistas y comuneros”, jamás hayan alzado su voz para defender los derechos linguísticos y culturales de los castellanoparlantes fuera de Castilla. Supongo que eso pone en evidencia lo mucho que aman a esta tierra…

Decía Ortega ciertamente que Castilla era la columna vertebral de España y que Castilla antes de imperar en España fue emperatriz de sí misma y creo que ahi tenemos el camino bien trazado. Castilla es una necesidad para los castellanos como pueblo, pero es también una obligación inexcusable para cualquiera que ame de verdad a España, porque nadie puede amar a una madre que carece de alma, porque entonces más que madre es madrastra.

¡ARRIBA CASTILLA, ARRIBA ESPAÑA, ARRIBA EUROPA!

Yo acuso.

cruzborgonaConformándonos por el terror a las necesidades circunstanciales de lo cotidiano, el asesinato separatista se ha convertido en una guirnalda en torno a nuestros cuellos. Cerramos los ojos ante el odio, la hiel y la burla del nacional separatismo y surcamos el espacio y el tiempo como una galera sin arboladura porque le hemos cogido el acomodo a este calvario de pánico que, de vez en cuando, escupe sangre, fuego y metralla como en Arrigorriaga, donde Eduardo Puelles García ardió como la yesca hasta quedar carbonizado dentro de su coche. Mañana, su nombre, no será ni un recuerdo en los territorios de la memoria. Mera estadística.

Después de lo irreparable, el crimen, viene siempre lo insoportable, las declaraciones de los políticos, quienes, con la testarudez de los borrachos y la grave profundidad que la embriaguez confiere a las palabras pobres y frías, insisten siempre en que ETA no va a conseguir nada. ¡Qué trágala tan estúpido y, por lo tanto, tan políticamente correcta!

ETA ha conseguido generalizar un espíritu separatista que emponzoña Vasconia toda de los pozos a los hornos. ETA ha conseguido seducir a gran parte de la juventud vasca, la cobarde complicidad de la mayoría, la silenciosa quietud de los que nada hacen porque sólo esperan a ver qué pasa y a ver quién gana; el exilio interior y exterior de otros muchos, y la heróica lucha de unos pocos, como Eduardo Puelles García, que firman con su sangre la anónima indiferencia de esa inmensa mayoría que escucha los disparos como quien oye el despertador.

ETA ha conseguido que la idea de España y el nombre de España sean una despreciable baratija en la conciencia colectiva de los vascos, y un concepto por el que no merece la pena luchar ni en el orden de prioridades ni en la escala de valores del resto de los españoles, pues cada vez que un español no vasco dice que se les dé la independencia ETA suma una voluntad más a su objetivo final, precisa y paradójicamente por la ausencia de voluntad de quien así se expresa.

¿Hay alguien que, sin ser un memo patológico, pueda creerse el mensaje oficial que nos dice que ETA está en las últimas, que está en trance de ser derrotada y que los asesinatos que comete son la prueba de su debilidad?

¿Hay alguien que pueda metabolizar y entender que el Ejército Español esté combatiendo a miles de kilómetros de su Patria contra el terrorismo del Corán y del turbante, mientras el terrorismo de chapela asesina españoles a domicilio, a placer y en régimen de barra libre?

¿Hay alguien que pueda entender que sus señorías estén más preocupadas por los procesos de reinserción de los etarras que por el castigo implacable al que deberían ser sometidos?

¿Hay alguien que alcance a comprender que la meta, más o menos evidente, de todas las políticas contraterroristas que se han diseñado en España no haya sido la eliminación física de la organización terrorista ETA, sino el diálogo y la negociación con ella?

Por todo eso yo acuso del asesinato de Eduardo Puelles García a todos los que aceptaron por cobardía intelectual la constitucional mentira de que España es una Nación de naciones.

Yo acuso a todos lo que por rencor político otorgaron a ETA el letal salvoconducto de luchadores por la libertad.

Yo acuso a todos los que enfatizan el hecho diferencial como fuente generadora de agraviantes derechos históricos para despreciar el hecho comunal español, aceptando perezosa y mansamente que el ser catalán, vasco o gallego es incompatible con el ser y sentirse español.

Yo acuso a todos los que llevan treinta años estigmatizando el patriotismo español y motejando de democrático el separatismo del PNV, de CiU, del BNG y de ERC.

Yo acuso a todos los que reafirman la perversión democrática de que a través de las urnas se puede desgarrar el manto de la Unidad Nacional Española.

Yo acuso a todos los que pusieron en manos de políticos esencialmente desleales a España las competencias de Educación y Cultura sabiendo perfectamente cómo y para qué las iban a utilizar.

Yo acuso a los que aprobaron un sistema y unas leyes electorales que otorgan una representación parlamentaria absolutamente desproporcionada a partidos separatistas.

Yo acuso a todos los que por intereses sectarios y coyunturales han coqueteado con los partidos separatistas para conformar mayorías de gobierno.

Yo acuso a todos los que desde sus responsabilidades políticas, periodísticas y educativas son incapaces de alzar la voz para darle fuerza al vino de nuestra Historia hasta que este pueblo sin memoria entienda clarísimamente que ni la Democracia, ni la Constitución, ni el Parlamento, ni el Rey, tienen potestad, ni autoridad, ni legitimidad, para conceder la independencia ni a la porción de tierra de España que cabe en una maceta.

Ahora, hoy, ya es tarde. Demasiado tarde para que la esperanza sea algo más que un sueño. Treinta años de abstracción política constitucional han convertido a España en una abstracción conceptual tan difusa que sólo palpita con verdadera pasión en el corazón de los que la odian.

Ellos esperan la independencia con más amor y fidelidad que Penélope a Ulises. Nosotros sólo esperamos que dejen de matar mientras les animamos a que sigan perpetrando, por la vía del diálogo, el más repugnante de los crímenes: el separatismo.

Eduardo García Serrano

Indomable Will Hunting.

Aberrantes alianzas políticas.

falsasalianzasJUAN PABLO VITALI

Hitler y Stalin en determinado momento fueron aliados, lo que demuestra lo frágil que resultan las ideologías ante los intereses políticos. Sin embargo, el poder y sus alianzas ocasionales, tienen ciertos objetivos que van más allá del poder mismo y su acumulación: son las metas que los pueblos procuran alcanzar para cumplir su destino.

En el caso histórico al que me refería es evidente que al final no resultó la alianza, y todo terminó en la brutal carnicería que todos conocemos.

Esta reflexión de Perogrullo viene a cuento, porque a veces vemos cómo algunos suman y restan un poder, que si lo analizamos en profundidad, se construye arrimando proyectos e identidades que en el fondo nada tienen que ver entre sí. Son alianzas de momento como la de Hitler y Stalin, y que pueden terminar igual.
 
Son alianzas que se fabrican contra un supuesto enemigo común, son “anti determinada cosa”, pero más allá de eso no hay mucho más que pueda unir a sus componentes. En esto también hay que citar a Borges, no como político –que no lo era–, sino por su sutileza en la forma de decir las cosas: “No los une el amor, sino el espanto” decía el escritor con la ironía propia de su inteligencia.
 
Y yendo hacia lo más cercano, vemos como hoy también se construyen extrañas alianzas.
 
Gente de la llamada peyorativamente “ultraderecha europea” se pone a hablar bien de Chávez, que se proclama trotskista, antieuropeo, socialista, guevarista e indigenista, según le venga a la boca en su caribeño léxico verborrágico.
 
A su vez, ciertos marxistas pretendidamente ortodoxos en su materialismo filosófico, hablan bien de la revolución iraní, que hasta donde yo sé se basa en principios religiosos que, si son coherentes –y no tengo porqué pensar que no lo son– no siguen precisamente la lógica dura y científica de Marx, sino el Corán y su profeta, según la creencia en un Dios que no puede por definición ser marxista.
 
A veces vemos unirse en protestas a burgueses progresistas con personas que los colgarían de una cuerda a la primera oportunidad.
 
En Sudamérica hay indios que rechazan la conquista europea y son marxistas ¿No era acaso Marx un europeo que armó su andamiaje filosófico en el pensamiento occidental? ¿No fue el idolatrado Che Guevara un descendiente de conquistadores españoles, formado en el pensamiento filosófico revolucionario europeo?
 
Los muy revolucionarios chavistas reciben dólares norteamericanos por el petróleo para hacer su revolución del “socialismo del siglo XXI”, y los super comunistas chinos mejoran el sistema capitalista con un comisario político detrás de cada obrero en las líneas de producción.
 
Los indigenistas sudamericanos tienen como artífice de unificación de sus diversas comunidades el idioma español, que según dicen les enseñó el más horrendo opresor de sus culturas.
 
Los neonazis escuchan una música derivada de ritmos negros, como es en su gran mayoría el rock, y los descendientes incaicos del Perú recuerdan la grandeza de la “raza cobriza” que los agrupa políticamente según precisamente su “raza”.
 
Los eslavos, la escoria de la raza blanca, según el comisariato político nacionalsocialista, se convierten en la salvación para cierto identitarismo blanco posmoderno.
 
Los abanderados del amor libre se tiran de los pelos porque las amigas de Berluscon toman sol desnudas en una residencia privada, y luego salen igual de desnudos para apoyar a los gays en sus marchas públicas, a los besos por las calles de Roma.
 
Queridos amigos, si por una cuestión de poder debemos celebrar las más diversas alianzas, por lo menos tengamos el buen gusto de hacerlo con la moderación propia de personas inteligentes, y no arrojando sobre el rostro de nuestros eventuales interlocutores agobiantes discursos y soberbias justificaciones ideológicas, del todo innecesarias para nuestro castigado intento de razonar un poco, dentro de unos parámetros medianamente aceptables.
 
www.elmanifiesto.com
 
***Una vez más y de manera magistral Juan Pablo Vitali retrata las incongruencias de muchos de los nuestros, que siguen viviendo en un extraño limbo ajenos a la auténtica realidad y es que el verdadero enemigo al final es el que se planta en la puerta de tu casa.***

Blas de Lezo, un vasco al servicio de España.

Antifas=ETA

 

La ultraizquierda salta de la algarada y la «okupación» a buscar un nicho político como «teloneros» de ETA

 

La Coordinadora Antifascista de Madrid aportó 8 candidatos a «Iniciativa batasuna»
CRUZ MORCILLO | MADRID
Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los pueblos (II-SP), la coalición promovida por Batasuna para las elecciones europeas, no logró colar ningún representante en Bruselas pero cosechó más de 175.000 votos que empezaron a instrumentalizar al día siguiente. Entre los 54 candidatos y los diez suplentes de la lista avalada por el Tribunal Constitucional figuran varios individuos vinculados en mayor o menor grado con las distintas marcas políticas de ETA, y junto a ellos ocho miembros de la Coordinadora Antifascista de Madrid, un batiburrillo de grupúsculos de extrema izquierda que han empezado a actuar como «teloneros» de los proetarras a los que siempre apoyan en la retaguardia.
La Coordinadora Antifascista de Madrid está formada por catorce organizaciones que aglutinan a unos 500 individuos, aunque en actos puntuales cuentan con más seguidores. Entre los grupos figuran Rash Madrid (red skin), Bukaneros, ultras del Rayo Vallecano, varios colectivos comunistas (Iniciativa Comunista, Unión de Jóvenes Comunistas de Madrid, Colectivo de Jóvenes Comunistas) y otras formaciones minoritarias autodenominadas anarquistas y antisistema.
Izquierda Castellana -Doris Benegas y su marido Luis Ocampo- y Corriente Roja -Ángeles Maestro-, el núcleo duro de la candidatura Iniciativa Internacionalista, tienen asimismo una íntima vinculación con la Coordinadora. De hecho, la Asociación Cultural Castilla Comunera de Vallecas, otro de los grupúsculos, forma parte del proyecto en Madrid de la Izquierda Castellana.
En los últimos años los actos de la Coordinadora madrileña no han pasado de las «okupaciones» de casas, los encuentros de «solidaridad», las campañas puntuales y las manifestaciones para combatir el «fascismo institucional», si bien en los últimos meses han protagonizado dos algaradas callejeras de entidad: el ataque a la sede de la Policía Municipal de la calle Montera, en protesta por la muerte de un antisistema en Grecia, y una batalla campal en Vallecas con motivo de una manifestación de ultraderechistas. En total hubo 32 detenidos.
Balón de oxígeno
«La Coordinadora aspira a que la alianza no se quede en una coalición electoral, sino que constituya el germen de una gran plataforma que aglutine a todos los antifascistas. El problema es que estos grupúsculos estaban muy marginados y formar parte de la lista junto a históricos proetarras les ha proporcionado un preocupante balón de oxígeno», explican las fuentes consultadas por ABC. La relación de los radicales madrileños con el entorno batasuno, sobre todo con «borrokas», viene de antiguo, tal y como lo evidencian los llamados «encuentros de verano» en los que unos imparten doctrina confraternizadora y otros la reciben entre litronas y porros
Y eso que no se ha llegado a averiguar cómo se han financiado unos y otros, aunque todo apunta a que el entorno proetarra habría proporcionado cobertura económica al partido de Doris Benegas y éste a su vez habría apoyado a los miembros de la Coordinadora que, habitualmente, sólo cuentan con las cuotas de sus militantes.
La relación de los radicales madrileños con el entorno batasuno, sobre todo con «borrokas», viene de antiguo, tal y como lo evidencian los llamados «encuentros de verano» en los que unos imparten doctrina confraternizadora y otros la reciben entre litronas y porros, así como los manuales de fabricación de cócteles molotov incautados por la Policía hace ocho años en casas «okupas» de Madrid, que estaban editados por Segi.
Sobre la vocación de continuidad de la alianza se pronuncian ellos mismos: «Para nosotros lo más importante no era el resultado electoral en sí, sino el proceso unitario que se iniciaba», explica en su web Iniciativa Comunista, uno de los grupúsculos de la Coordinadora Antifascista.
El perfil de los miembros de la Coordinadora avala esta hipótesis: gente muy joven, que entra y sale de los grupúsculos de forma continua y agota su inestable compromiso cumplidos los treinta años; estudiantes en muchos casos y algunos con antecedentes policiales derivados de su actividad callejera (atentado contra la autoridad y desórdenes públicos, sobre todo).
Un par de meses antes de que el TC «bendijera» la lista encabezada por Alfonso Sastre se detectaron reuniones entre Otegi y Doris Benegas, enlace a su vez con los grupúsculos madrileños. Poco después, un ex candidato de Euskal Herritarrok y ANV, Francisco Javier Belarra Laguera, pidió el voto de la «izquierda abertzale» para Iniciativa Internacionalista en un escrito titulado «agrupémonos todos». Aunque en la sombra, también se considera a Belarra punto de conexión entre Batasuna y la extrema izquierda del resto de España.
Seis actos en Madrid
Una vez presentada la lista, Iniciativa Internacionalista celebró al menos seis actos electorales en Madrid, el primero el 16 de mayo en el Club de Amigos de la Unesco en Madrid, una reunión preparatoria ante la posible ilegalización por parte de la Sala 61 del Tribunal Supremo que se produjo unas horas después. Al día siguiente del aval del Tribunal Constitucional, el 22 de mayo se reunieron en el mismo lugar para presentar la candidatura y preparar la campaña; el 30 hubo un acto en una plaza de Vallecas; tres días después otro en el Colegio Público Nuestra Señora de la Concepción (hubo 25 asistentes) y dos más como cierre de campaña en Alcorcón y Rivas.
Todos fueron actos «light» y con escasa parafernalia, pero eso sí no faltaron los recurrentes presos etarras ni la recurrente autodeterminación, igual que en los pasquines que los seguidores movieron por la capital. El problema es que se crezcan y vayan más allá, actuando como brazo de Batasuna en Madrid. Si atacaron a los municipales por una consigna llegada desde Grecia, por qué no hacer lo mismo con órdenes impartidas desde mucho más cerca.
www.abc.es

Bicentenario: memoria e indiferencia

ARTURO PÉREZ-REVERTE | XLSemanal | 07 de Junio de 2009

Entristece comprobar cómo transcurre en España el bicentenario de acontecimientos relacionados con la guerra de la Independencia, en el supuesto –no tengo la certeza absoluta– de que aún la llamen así los libros de texto. Si algo caracteriza el asunto es el desinterés institucional y el carácter local, casi privado, de cada acto. Un ayuntamiento, un colegio, un grupo de aficionados a la historia de su pueblo, convencen a las autoridades, consiguen una modesta financiación y, a fuerza de entusiasmo y tesón, la iniciativa sale adelante: La Albuera, Bailén, La Coruña. O no sale. A veces tropieza con muros de incomprensión o recelo. A no pocos imbéciles, recordar batallas les suena a militarismo, y recelan de una Historia que ni conocen ni les importa. Otros, los perspicaces, intuyen que esas cosas crean ambiente y dan votos. Entonces se adhieren al proyecto, a veces –seamos justos– con sincero entusiasmo. Pero esto suele ocurrir a escala local. Más arriba, las cosas cambian. Por lo común, para que haya apoyo económico e institucional, el ayuntamiento debe estar regido por el mismo partido político que gobierna la comunidad correspondiente. Si no, la respuesta suele ser la indiferencia más absoluta, se trate de la guerra de la Independencia o de la guerra de las Galaxias. Y del Estado, qué les voy a contar. Ni está ni se le espera. Sobre la comisión para el bicentenario, que con tanta pompa presentó en su momento, huelgan comentarios. A su currículum y actividades me remito.

Luego viene la mala fe y la mezquindad de cada cual. Ejemplo fresco es Gerona: escenario, con Zaragoza, de una de las más tenaces y heroicas defensas contra los franceses. Estos días se puede visitar una exposición que pasa de puntillas por la figura del general Álvarez de Castro y apenas menciona la guerra peninsular. La pasmosa lectura del asunto es que aquello fue un episodio menor de las relaciones bilaterales entre Cataluña y Francia, que la ciudad mejoró una barbaridad bajo la ocupación –casi liberación– napoleónica, y que los oprimidos –por España– payeses y ciudadanos gerundenses se vieron obligados por los militares españoles a defender la ciudad contra su voluntad y sus intereses, en una guerra tonta que ni les iba ni les venía. Poco más o menos. Con un catálogo de la exposición, además, publicado sólo en catalán, con un resumencito al final en francés, inglés y castellano. Para que no haya dudas al respecto.

Con otro asedio ha habido más suerte. En Zaragoza, donde el carácter nacional de aquella guerra no lo discute nadie, la conmemoración del primer sitio francés fue espléndida. Incluyó una recreación histórica que, al principio, el ayuntamiento veía con recelo. Sacar uniformes de época, banderas y fusiles a la calle le parecía un alarde militarista y patriotero. Ahora, en vista del éxito de público obtenido –20.000 personas, y la gente encantada–, ha decidido hacerse cargo del asunto el año que viene, sin complejos. Y es que no hay como los votos para revisar conceptos. Otro caso de respuesta popular ha sido el de Medellín, que este año se volcó en el recuerdo de una batalla que, en 1809, costó allí 8.000 muertos a los españoles. Su memoria se honró como Dios manda, gracias a la iniciativa de un humilde profesor de instituto que convenció a sus paisanos. Colaboraron el ministerio de Defensa –que siempre ayuda cuando se lo piden– y las asociaciones napoleónicas. Hoy, un monumento a la paz y a la memoria señala, al fin, ese campo de batalla.

Como ven, pese a todo, hay gente que no se rinde, y arrastra a otros en el sueño de recobrar su memoria histórica, la de todos, borrada por siglos de estupidez e incultura. Un acicate perfecto para que los jóvenes se interesen por libros y museos. Por la huella de lo que fueron y la clave de lo que son. Hay que agradecer ahí el trabajo dignísimo, entusiasta, que hacen las asociaciones napoleónicas españolas; que con sus grupos de recreación histórica, en compañía de aficionados ingleses y franceses, reconstruyen los escenarios en espectáculos brillantes y emotivos. Dan así una lección de Historia viva, y rinden homenaje a los miles de compatriotas que lucharon y murieron en España hace doscientos años. Eso ocurrió en Somosierra el año pasado, gracias al tesón de la asociación de Voluntarios de Madrid; y se repetirá en Talavera dentro de dos semanas, cuando se conmemore la batalla que allí riñeron, en julio de 1809, españoles, ingleses y franceses. Un choque sangriento que acabó en tablas, con casi 15.000 bajas y un regimiento de caballería español, el del Rey, dando una carga sable en mano que los historiadores califican de ‘asombrosa’. Con motivo del bicentenario se han dado allí conferencias y publicado cuadernos didácticos para escolares, se expone una estupenda maqueta que reproduce el lugar, y el domingo 21 de junio está prevista una recreación con tropas uniformadas de época en el campo de batalla. También habrá acto institucional. Esta vez hubo suerte. Como el ayuntamiento es del Pesoe, colabora la Junta de Castilla-La Mancha.

La “tolerancia” en Al-Andalus.

morosEn su reciente discurso desde la Universidad de El Cairo, Barack Obama hizo un llamamiento a todos los musulmanes del mundo en defensa de la tolerancia religiosa, poniendo como ejemplo a la Córdoba musulmana de hace mil años. Según Obama, “el Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición”. El presidente terminó diciendo: “ése es el espíritu que necesitamos hoy”.

El mito de la tolerancia durante Al-Andalus es sólo eso, un mito.

Paradigma obligado en estos tiempos de crisis identitaria en que el modelo multicultural es cada vez más rebatido por la simple realidad de las cosas, la representación de una Al-Andalus soñada en la cual habrían convivido armoniosamente musulmanes, judíos y cristianos es una pura invención que sirve a los traidores para justificar la islamización actual de España.

Está el mito y están los hechos históricos.

Si, en efecto, tuvo lugar una cierta efervescencia intelectual “multicultural” en Toledo y Córdoba (y en el caso de Toledo, siempre después de que fuera reconquistada por los cristianos, nunca antes) no es menos cierto que la ocupación musulmana de España fue jalonada en toda su extensión de cargas y discriminaciones contra los no musulmanes debido al estatus de dhimmis de los conquistados, de saqueos y persecuciones, de violencias sin número y de opresión continua. Por cierto un dato que quizás quienes no sean de Córdoba desconozcan: la mezquita se construyó sobre una basílica visigoda, y el 80% de sus numerosas columnas fueron usurpadas y expoliadas de antiguos templos romanos, conservadas por visigodos repartidos por Andalucía, que fueron llevados hacia Córdoba en cada ampliación que los hijos de Alá realizaban, templos previos a la islamización destruidos por idolatrar el politeísmo. Concretamente, la mezquita catedral de Córdoba está asentada, aparte de sobre una basílica visigoda, sobre un templo romano dedicado a la diosa Juno, cuyos cimientos aún pueden observarse.

La represión y las brutalidades cometidas contra los cristianos fueron constantes durante los casi ocho siglos de dominio islámico de la península. Un repaso por la historia:

- En el año 796 tiene lugar una terrible represión contra la revuelta de los autóctonos en Córdoba. 20 000 familias toman el camino del exilio. Que anoten eso en los libros de texto interculturales actuales.

- En el año 817 un levantamiento de conversos forzados en Córdoba provoca la expulsión de sus habitantes.

- En el año 815 Abdel Rahman II promulga en Córdoba un edicto que castiga con la muerte a los blasfemadores contra el Islam y mete en prisión a todos los jefes de la comunidad cristiana de la ciudad.

- El año siguiente tiene lugar la depuración de la administración de sus elementos cristianos, así como la destrucción de todas las iglesias construidas después de la conquista árabe.

- En el año 900 se toma una medida radical: la prohibición definitiva para los cristianos de Córdoba de construir nuevas iglesias.

- En el año 976, después de la invasión almorávide, el califa Almanzor organiza en Granada y Sierra Nevada una verdadera inquisición y expurga la biblioteca real de Al-Hakam II, esencialmente compuesta por obras acumuladas por los visigodos, que son quemadas en un gigantesco auto de fe.

La historia destruye aquí el prejuicio infundado de la tolerancia del califato cordobés y de la riqueza de su “increíble biblioteca de 600 000 volúmenes”, herencia en realidad de la catolicidad visigoda.

Almanzor sigue con su cruzada obscurantista:

- En el año 981 es saqueada Zamora
- En 985 lo es Barcelona
- 997 el califa destruye la ciudad de Santiago de Compostela.
- En 1010 empiezan las masacres de cientos de judíos en los alrededores de Córdoba, que se prolongarán durante tres años.
- El año 1066 está marcado por el asesinato de miles de judíos en Granada.
- En 1102 la población cristiana de Valencia debe huir hacia las regiones del Norte recientemente reconquistadas para escapar de las persecuciones.
- En 1125 los cristianos de Granada aprovechan la retirada de las tropas de Alfonso de Aragón, de vuelta a sus cuarteles después de una campaña en Andalucía, para buscar refugio en el norte cristiano.
- En 1146 se produce otro éxodo masivo, el de los cristianos de Sevilla, que huyen de la invasión de los almohades, beréberes islamizados fanáticos, que fuerzan la expulsión o la conversión de los no musulmanes.
- En 1184 los Almohades, imperio berébere norteafricano que dominó la España musulmana en las últimas décadas del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII, imponen señales distintivas a los cristianos y a los judíos en sus dominios.
- En 1270 tiene lugar la segregación generalizada de los judíos en Andalucía… (Podríamos seguir).

Aparte de esto, se dieron, en efecto, períodos de calma relativa que permitieron una “convivencia” más tranquila… a condición de someterse a la pax islámica. Hay que decir que, no sólo es que musulmanes, cristianos y judíos se llevaran a matar, es que incluso los mismos musulmanes tenían constantes enfrentamientos entre ellos mismos. Los muladíes (españoles convertidos al islam) eran despreciados por los demás, los bereberes eran despreciados por la racista élite árabe, e incluso las distintas facciones árabes no pararon de enfrentarse unas con otras.

Los mitos y las fantasías de los ignorantes multiculturales no concuerdan con los hechos históricos.

La dominación musulmana de España, embellecida artificialmente por los que pretenden una reedición de Al-Ándalus, fue en realidad una sucesión de crímenes y brutalidades (aparte que las separaciones religioso-culturales estaban a la orden del día, nada de mezcolanzas) una época oscura donde lo único que brilló realmente fue el genio de una estirpe inasequible al desaliento y dispuesta a todos los esfuerzos y fatigas para alejarse del yugo musulmán y liberar a España de sus usurpadores.

Quienes aún dudan de esto, que esperen unos años más y podrán, al paso que vamos, comprobar en carne propia las “bondades”, “bendiciones” y otras “excelencias” de un nuevo Califato en España.
Si esta sombría posibilidad se llegara a materializar, entonces desde DN deseamos suerte a estos tontolerantes y que lo disfruten.

www.democracianacional.org

 

Imperio Español.

Un pueblo que olvida su Historia, está condenado a no repetirla.

La otra cara de Sudáfrica.

Ya no hay Apartheid, ya no hay boicot a la República Sudafricana por parte de la ONU y además organizan la Copa Confederaciones de Fútbol. Parece un país idílico pero no lo es. La discriminación y la violencia contra los blancos está llegando hasta el punto en el que niñas blancas de 14, 15 y 16 años se prostituyen en las calles de las principales ciudades del país para conseguir droga.

Esta es la Sudáfrica de Mandela, el paraíso de los pederastas y lo que le espera a una raza que ha dejado de luchar por su dignidad.